Lechuga: los errores que la estropean

La lechuga es uno de los alimentos que acabamos colocando directamente en la nevera; pero ¿si es una lechuga que viene directa del campo ? es mejor guardarla fuera. La razón es que “si no ha sido manipulada aguantará más a la misma temperatura que estaba en el campo, es decir, a temperatura ambiente”. No es el caso de la lechuga que se vende ya en bolsas y que ha recibido tratamientos, que sí que tiene que ir directa a la nevera.

Además, un truco para que la lechuga se conserve fresca durante más tiempo: “envolverla en papel absorbente para controlar la humedad”. También es importante fijarnos en que las hojas del vegetal no toquen las paredes del frigorífico.